Homenaje a su Fundadora, Sra. Representante Legal Elizabeth del Valle Roldán

Alguien que al ver una semilla, imagina la calidad de frutos que dará siendo árbol; alguien que no ve a un niño como tal, sino como un futuro profesional, padre de familia, integrante de una sociedad justa.

Es, sin dudas alguien especial… Eso… que ella, como nadie, puede imaginar en cada uno de los que aprenden valores y condiciones, no ve en un profesional a un maestro, sino a un transformador creativo y potencial, y para hacerlo notable solo hace falta reflexionar.

¡Estos no son atributos casuales!, ¡claro que no! es evidente que pocos los poseen, ese carisma que los hace tan sencillos y grandes a la vez, tan comparables con el amor y con la vida.

“No nos ponen techo, no nos ponen condiciones, solo generosidad y oportunidad”, es una frase repetida para definir, cómo es este hogar “Hood” desde lo profesional. La ilusión de quien ingresa se convierte en escenario posible, para disfrutar convicciones, atender adversidades con dedicación e identificarse con la causa del deber, de la vocación de servicio.

Ella continúa desplegando entre su familia institucional lo más valioso que un ser humano puede brindar: la comprensión y el acogimiento.

Convencida de que la autoestima debe ser un pilar fuerte, se ha encargado de ayudar a descubrir nuestras “vetas”, tal vez lo ha aprendido de su padre, quien con tanta energía y amor construía los hechos de la Historia como un anecdotario patrio, relacionando como ningún historiador su imagen del hoy, del ayer, del futuro. Seguramente su ceguera agudizaba su visión paradójicamente, poniendo en evidencia su extraordinaria memoria en cada relato que disfrutaba contar.

Posiblemente, aprendió de su mamá el sentido de generosidad y el de responsabilidad, de nunca defraudar la confianza del otro. Seguramente con su ejemplo y dedicación, habrá construido en el seno familiar un momento reflexivo y el correspondiente perdón, para descansar como se debe y, a la mañana siguiente, volver a empezar.

Ese temperamento, seguramente, también se formó con la vida, con cada desafío por resolver. Nunca mirar atrás, siempre ver y no mirar, con la óptica del bosque y no del árbol…tomando como ejemplo la anécdota del hombre que tenía una vaca atada y subsistía de sus beneficios, pero un día decidió deshacerse de ella y eso lo obligó a desarrollar la creatividad. No es fácil enseñar a hacerlo.

Sensible, capaz de emocionar con la palabra, no es tarea fácil encontrar la palabra justa en el momento apropiado…hay que saber seleccionar la oportunidad. Formadora, soñadora y proyectiva, inteligente, socialmente reconocida. Un ejemplo.

Gracias, Señora Ely! La comunidad educativa del Instituto Hood revela en sus raíces, 33 años de historia y un promisorio camino de utopías, desplegando sus alas en pleno vuelo.